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EL PANAMERICANO DE SAN LUIS Y EL ALEMAN LUDWING BEUTELHOFF

El presidente de la Asociación Internacional de Ajedrez Braille (IBCA), el alemán Ludwing Beutelhoff llegó a Buenos Aires, previa escala de su traslado a San Luis, donde a partir del miércoles próximo integrará el Comité de honor del Panamericano de Ajedrez para personas ciegas y con disminución visual.

Procedente de un vuelo de Lufthansa, llegó hoy al país, el alemán Ludwing Beutelhoff, no vidente y de 65 años, presidente de la Asociación Internacional de Ajedrez Braille (IBCA). Acompañado de su esposa, Suhsmita Miltra, se trasladaron durante el mediodía del domingo hasta el aeroparque porteño para embarcarse horas más tarde rumbo a la Provincia de San Luis.

La presencia de Beutelhoff en ese punto cuyano le dará el marco oficial al Campeonato Panamericano de Ajedrez para personas ciegas y con disminución visual, que a partir del miércoles próximo se disputará en los salones del hotel Vista, en esa ciudad capital. El certamen, que cuenta con el aval del Ministerio de Deportes, a cargo de María Celia Sánchez, de FIDE América, a través de su principal figura, Jorge Vega Fernández, y de la organización del área de ajedrez social de la Universidad de La Punta, tendrá el bautismo de su primera edición en el Continente Americano.

“En verdad estoy algo ansioso y expectante por llegar y conocer San Luis; ahora, llegó el momento de enterarme y confirmar todo lo que he leído y me han contado sobre el trabajo que se realiza en ese lugar con el ajedrez, en general, y con los ajedrecistas ciegos, en particular”, dijo, con su primera sonrisa durante la charla en el Aeropuerto Jorge Newbery.

Más adelante, el hombre que habla alemán e inglés y comprende el español, con la ayuda de la traductora, Friederike Winterstein, una joven alemana que reside en Buenos Aires, completó: “Es mi primer viaje a este país, anteriormente estuve en 1996 en Brasil, en San Pablo y Florianópolis, pero conozco de la actividad en la región y de algunos buenos jugadores surgidos de países como Cuba, Venezuela, Brasil, Colombia y Chile. Ahora me informaré de los argentinos. Para IBCA esto es muy importante porque tenemos muchos jugadores europeos y sería interesante sumar a los sudamericanos y a los asiáticos.

Ludwing Beutelhoff nacido el 18 de junio de 1947, en Hamm, una pequeña ciudad (hoy cuenta con 100 mil habitantes) al norte de Alemania, y ubicada a 30Km de Dortmund, descubrió los secretos del juego a temprana edad siguiendo los consejos de su padre. Una enfermedad que lo atacó durante la infancia lo llevó a perder la visión cuando tenía casi 9 años.

“Soy el único no vidente de la familia; esta extraña enfermedad me atacó de muy chico y progresivamente perdí la visión. Al principio mi padre hizo grandes esfuerzos para que continuara jugando al ajedrez. Él me ponía una lámpara de escritorio, con luz muy potente, al lado del tablero para que yo pudiera distinguir, las figuras y los colores de las piezas y los cuadrados del tablero, hasta que un día me di cuenta que ya no necesitaba esa luz, que podía jugar de memoria o con el tacto de mis dedos rozando el tablero y las piezas para saber su ubicación exacta”, dijo con su voz suave y monocorde, de saco verde, camisa y corbata al tono, detrás de sus gafas color marrón.

Hace siete años, tras la muerte del español Delfín Burdio García que Ludwing (Luis) Beutelhoff está al frente de IBCA; la principal entidad del mundo del ajedrez que se ocupa de los ajedrecistas ciegos y disminuidos visuales. Él es principal encargado de organizar las más destacadas competencias por períodos de cuatro años. El primer gran certamen anual, corresponde a la formación de los equipos masculinos y femeninos que participarán en la olimpíada de la FIDE, el segundo desafío es la organización de la Copa del Mundo, el tercero el Mundial de ciegos y disminuidos visuales, y el cuarto, los campeonatos continentales.

“Tenemos alrededor de 5000 jugadores federados, pero sabemos que hay cientos de miles más. Solamente en la India, durante los campeonatos nacionales en aquel país, participan 2000 ajedrecistas”, dijo Beutlhoff que posee el título de abogado. Luego al ser consultado sobre los apoyos y auspicios con los que cuenta la federación, contó: “Los apoyos que tenemos son variados y dependen de qué lugar llegan. En Alemania existe un aporte estatal hacia la actividad, en cambio en España, la entidad de la lotería ONCE no brinda una valiosa ayuda. En Inglaterra los auspicios son de empresas privadas, mientras que en los países escandinavos, dado que al ajedrez se lo interpreta como un hecho cultural, tiene apoyo estatal.

¿Se siente cómodo en su función en IBCA?

-Ya desde joven estuve involucrado en el tema de organizaciones. Durante mi paso por la escuela secundaria donde mis compañeros también eran ciegos, yo fui uno de los que impulsó la enseñanza del ajedrez. Más tarde también me animé a armar competencias. El cargo de presidente me llegó de manera imprevista; yo era vicepresidente porque el español Delfín Burdio García me dijo que lo acompañara.

Él estaba muy feliz porque la FIDE nos había reconocido, gracias a las gestiones del ex presidente, el filipino Florencio Campomanes y nos habían incluido en las olimpíadas de ajedrez, a partir de 1994. Poco a poco fuimos ganando espacio en esa competencia; hoy, sobre un total de 140 países participantes, el conjunto de varones de IBCA está preclasificado 84° y las mujeres 73°. ¡Todo un logro!, pero queremos más.

El hombre que padeció una dura infancia durante los años de reconstrucción de Alemania, tras los horrores y espantos de la Segunda Guerra Mundial, prefiere no detenerse en el recuerdo. “Muchos de mis familiares fueron enviados a la guerra y nunca más regresaron”, dice en uno de los pasajes en los que su gesto se vuelve adusto. Luego contó sobre su capacidad de jugar sin un tablero y de desafiar a 10 jugadores en una exhibición simultánea. “Sí, ya sé que lo mío comparado con lo que hizo Miguel Najdorf no vale nada. Aunque él era vidente, haber desafiado a 45 jugadores de espalda a los tableros fue una hazaña increíble”.

¿El ajedrez es su vida?

-Esa frase la han dicho muchos grandes maestros. Creo que Boris Spassky alguna vez la mencionó. Para mí no es así. El ajedrez me ayudó muchísimo con mi enfermedad, me ayudo a integrarme en círculos de amigos, a tener otro tipos de relaciones, porque los ciegos necesitamos contactarnos con la gente. Y cuando nos enfrentamos con un vidente, es notorio el respeto que nos tienen. Sin embargo no me atrevo a decir que el ajedrez es mi vida, sí puedo afirmar que ha sido algo muy importante que me viene acompañando durante los años de mi vida.





 

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